¿Crees que está bien eso a tu edad?
En el libro "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero", Oliver Sacks recoge 20 casos clínicos de pacientes con enfermedades neuronales, Cada capítulo, corresponde a un caso, y fui a dar con uno que me llamó especialmente la atención. Sacks lo llamaba "la enfermedad de cupido".

Natasha era una mujer nonagenaria que un día comenzó a sentirse más viva, eufórica y joven que nunca en los últimos años. A su alrededor todos se asombraban al ver su inesperado rejuvenecimiento, sin embargo, al cabo de poco tiempo, los pensamientos cambiaron y se empezaron a oir comentarios como "Te sientes demasiado bien, tienes que estar mala" o "¿Tu crees que está bien eso a tu edad?". Finalmente, decidió que debía ir al medico para saber por que estaba tan bien. ¿Irónico no? Cuando somos más jóvenes acudimos a el cuando estamos malos, al mínimo síntoma. A medida que envejecemos no hay tanta necesidad puesto que no estar bien, es lo normal. Cuando Natasha era joven trabajó en un burdel en el cual la sífilis estaba muy presente, salió de ahí y fue tratada por especialistas. Sin embargo, los medios de entonces y los de ahora no son los mismos, y su enfermedad fue tan solo fue contenida, no erradicada. Esto era lo que estaba repercutiendo en la actualidad, neurosífilis. Antes de realizar el tratamiento adecuado, realizo una pregunta al médico la cual me hizo reflexionar. Se trataba de si curarla significaría perder esa energía pues si era así, no estaba segura de querer curarse.
Esta historia verídica, hace replantearse si la vejez significa tristeza por estar en la etapa final y si no mantenerse vital es "lo normal".
Llevamos con nosotros una maleta en la cual cada vez va pesando más el tiempo y el achaque de los años pero, eso no implica necesariamente que vivir a altas edades signifique no vivir. El primer paso para erradicar esta idea es, en mi opinión, una cuestión de actitud, apertura de mente y no dejar nunca de escuchar.