¿Y si viviéramos al revés?
La vida esta programada de manera que nacemos sin nada y a medida que va pasando el tiempo vamos aprendiendo sobre nosotros y nuestro entorno, y nos vamos desarrollando. Finalmente, la terminaremos con la sabiduría y experiencias adquiridas durante nuestra vida, pero sumando también ciertos achaques físicos o psicológicos por la edad.
En multitud de ocasiones nos hemos parado a pensar sobre si sobre fuese al revés, si naciéramos mayores y terminásemos la vida siendo niños. Algunas partes del cuerpo van dejando de funcionar con la edad. ¿Solo nos hemos quedado con esa bonita imagen de la juventud de los sabios y así poder vivir esa sabiduría más activamente, o también nos hemos parado a pensar en como sería desde el punto de vista biológico?
La película "El curioso caso de Benjamin Button" recoge esta idea y si nos paramos a analizarla detenidamente, podemos ver ciertos cambios en el proceso de, en este caso, rejuvenecimiento.
En multitud de ocasiones nos hemos parado a pensar sobre si sobre fuese al revés, si naciéramos mayores y terminásemos la vida siendo niños. Algunas partes del cuerpo van dejando de funcionar con la edad. ¿Solo nos hemos quedado con esa bonita imagen de la juventud de los sabios y así poder vivir esa sabiduría más activamente, o también nos hemos parado a pensar en como sería desde el punto de vista biológico?
La película "El curioso caso de Benjamin Button" recoge esta idea y si nos paramos a analizarla detenidamente, podemos ver ciertos cambios en el proceso de, en este caso, rejuvenecimiento.
Benjamin Button nació en extrañas circunstancias. Era un recién nacido del tamaño de un bebé pero con el aspecto y deterioro físico de una persona mayor. Su piel estaba arrugada y había perdido toda elasticidad, estaba prácticamente ciego de cataratas, tenía artritis severa, era muy probable que no oyera y tenía las manos y pies osificados. Mostraba los achaques de un anciano de 80 años. Cuando fue pasando el tiempo su cuerpo fue creciendo, cada día se iba sintiendo mejor y más joven. Era un anciano en silla de ruedas con la curiosidad e inquietud de un niño pequeño. Con una apariencia de 70 años y 7 cronológicos, aprendió a andar: sin a penas fuerza en las piernas que sujetara su peso, primero con muletas, más tarde con bastón y poco a poco andando más derecho. Tenía una gran capacidad para aprender, era como una esponja. Le iba apareciendo pelo por todas las partes de su cuerpo. Su edad adulta y juventud la paso con las facultades plenas propias de la edad. Más tarde, cuando tuvo la edad física de un niño, este tenía graves problemas de memoria y sufría, aunque contradictorio, trastorno de demencia senil. Pasaron los días y a medida que Benjamin se hacía más pequeño, iba olvidándose de andar y hablar.
Es curioso ver como en una vejez normal, se va yendo todo lo que has ido adquiriendo a medida que has ido creciendo.¿De veras sería tan diferente nacer viejo a como un niño? Por otro lado, en esta versión de como podría ser, plantea al inicio de la vida de Benjamin deterioro a nivel físico y al final de la vida psicológico ¿la parte psicológica y la física están más o menos relacionadas entre si?
Es curioso ver como en una vejez normal, se va yendo todo lo que has ido adquiriendo a medida que has ido creciendo.¿De veras sería tan diferente nacer viejo a como un niño? Por otro lado, en esta versión de como podría ser, plantea al inicio de la vida de Benjamin deterioro a nivel físico y al final de la vida psicológico ¿la parte psicológica y la física están más o menos relacionadas entre si?
